sábado, 11 de febrero de 2012

POTSDAMER PLATZ: PROCESO DE RENOVACIÓN URBANA

Tras la caída del muro en 198, Potsdamer Platz renació como el nodo más importante de Berlín, tal como lo había sido antes de la Segunda Guerra Mundial. Pero renació a través de un rosario de obras de maestros de la arquitectura internacional, como pocas veces se ha visto en el mundo. La gigantesca renovación urbana se efectuó de la mano del reconocido maestro italiano Renzo Piano, y cuenta con obras de Richard Rogers, Rafael Moneo, Arata Isozaki entre otras celebridades. Su ejecución requirió convertir a Potsdamer Platz en el más grande campo de construcción de Europa, pero al mismo tiempo tuvo que construirse en la mente de las personas el concepto de que aquél páramo abandonado por 40 años habría de ser nuevamente el centro de Berlín.
Veremos la evolución de Potsdamer Platz como centro neurálgico de Berlín, su fractura y abandono durante la guerra fría y su rol urbano como símbolo de la re-unión de Berlín tras la caída del muro.

HISTORIA

Potsdamer Platz se inició en 1685 como un punto de comercio, justo en el borde externo de la ciudad, al final del camino que conducía a la ciudad de Potsdam, situada a 25 km al sur de Berlín. Más que una plaza era un nodo al que convergían varias rutas en forma radial. Frente a ella se ubicaba Leipziger Platz, esta sí dentro de Berlín. Para 1823 se ejecutó un nuevo diseño que embellecía ambas plazas, y se creó la Puerta de Potsdam.

Posteriormente los ciudadanos más pudientes de Berlín empezaron a construir sus villas y pequeños palacios en torno a Potsdamer Platz. A ellos les seguirían las embajadas.
En 1838 se inaugura una modesta estación de tren que se expandiría con los años hasta ser un importante nodo ferroviario.

Para 1850 Berlín había crecido notablemente, al punto de ser la tercera urbe más importante del mundo después de Londres y Nueva York, y Postdamer Platz era el corazón de la ciudad, lleno de comercios, cafés, hoteles. Al final del siglo XIX el paisaje urbano estaba repleto de caballos, carruajes, tranvías y transeúntes trajinando alrededor de esta zona.

En el siglo XX la aparición del automóvil conllevó a un congestionamiento de este nodo, por lo que se en 1924 instaló aquí el primer semáforo de Europa


Los bombardeos de la Segunda Guerra mundial redujeron a escombros el  corazón de la ciudad, que no sería materia de reconstrucción en los años subsiguientes.

Localizadas en el límite de Berlín Oriental y Occidental, tanto la Potsdamer como la Leipziger Platz fueron divididas por el muro y posteriormente la franja de la muerte. Ni siquiera en el lado Oeste la Potsdamer Platz fue recuperado. Era el límite de la ciudad y la tierra de nadie.

INICIO DE LA REHABILITACIÓN

La renovación de Potsdamer Platz ocurrió a principios de 1989, cuando nadie se imaginaba que el muro caería ni mucho menos que Alemania se reunificaría. Ese año, la compañía Daimler-Benz había adquirido unos terrenos en el lado occidental de la plaza y planeaba construir una sede allí. Obviamente, tras la caída del muro en noviembre de ese año, los planes de la compañía cambiaron totalmente.
                                                                  Superposición de Potsdamer Platz con el antiguo trazado del muro

La Potsdamer Platz tenía el potencial para simbolizar la unión de las dos mitades de Berlín. En 1991 el gobierno convocó un concurso internacional del que surgió ganador el estudio muniqués de Hilmer y Sattler, que favorecía una propuesta de baja densidad, sin rascacielos, parecida al Potsdamer Platz de los años 20. Sin embargo, algunos miembros del jurado, como Rem Koolhaas, criticaron abiertamente la elección, tildándola de “una concepción urbana reaccionaria, provinciana y amateur”. En esto coincidían los principales inversores del sitio, como Daimler-Benz, Sony Berlín Hertie y ABB, así que particularmente contrataron al renombrado maestro ingles Richard Rogers para un nuevo plan. El senado debatió ambas propuestas, y finalmente optó por la de Hilmer y Sattler.

Izquierda, propuesta de Hilmer y Sattler, 1991. Derecha, Plan alternativo de Richard Rogers.

Posteriormente en 1993, se convocó a un concurso internacional para desarrollar el detalle de la propuesta de Hilmer y Sattler en el que participaron, además de Rogers, Renzo Piano, Rafael Moneo, Arata Isozaki, Hans Kollhoff, Ulrike Lauber, entre otros, y en el que resultó ganador en maestro italiano, quien trabajó conjuntamente con Christoph Kohlbecker. 
                                                         Sketch original de Piano, propuesta ganadora y propuesta corregida en 1993.
 


PLANTEAMIENTO DE POTSDAMER PLATZ

Potsdamer Platz se asienta un terreno irregular cuyo ingreso principal se encuentra en la confluencia de la Potsdamerstrasse (una avenida que corre de oeste a este y que luego se transforma en la Leipzigstrasse) con la Ebertstrasse, que corre de norte a sur. En la intersección de ambas nace un gran parque lineal vecino a la calle Likstrasse, que define el la fachada este y más importante del conjunto. Hacia el oeste del mismo, se yerguen las llamativas formas del Kulturforum, y hacia el sur el límite es definido por el paseo Reichpietshufer, que acompaña el serpenteante curso del canal Landwehr.
   
El barrio de 500,000 m2 está compuesto por 19 edificios y 10 calles. La propuesta de Piano incluyó una variedad de usos: 56% oficinas, 19% vivienda, 11% comercio, 9% hoteles y 5% cultural. Para garantizar variedad en el conjunto, se invitó a los otros estudios a que colaboraran con proyectos arquitectónicos.

La propuesta de Piano considera dos piazze al inicio del conjunto, dos espacios trapezoidales que se hallan cerca a  la plaza octogonal Leipzig, también restaurada aunque no parte del plan. Precisamente frente a estas plazuelas se encuentran las torres más altas, cuyas agudas esquinas definen el ingreso al conjunto, comportándose como puertas urbanas.
Piano parece haber volcado la experiencia peatonal a la trama de calles trabajada con maestría para hilvanar el tejido urbano con un tratamiento paisajista que brinda calidez y unidad a este variopinto conjunto. El enorme porte de las torres va aterrizando en una escala más humana en los otros edificios.
Sin embargo, algunos críticos como Werner Sewing han apuntado la ineficiencia de la propuesta en términos de planeamiento de transporte, ya que el área tiende a sobresaturarse de vehículos. También se ha criticado la imagen "norteamericana" del conjunto, tildándola de Disneylandia y de Pequeño Manhattan.

(Ref:moleskinearquitectonico)


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